Pérdidas y afectaciones por los bloqueos, cancelación de eventos e incertidumbre frente a las protestas que mantienen bloqueos desde el lunes. Gobernador insiste en bloqueos intermitentes.
Luego de 30 horas de cierre permanente, la presión de los usuarios de la vía y exigencia del mandatario de los boyacenses, obligaron a que los manifestantes levantaran sus barricadas desde las 11:30 por 20 minutos y permitieran el paso de cerca de 5.500 automotores, según aseguró el comandante de la Policía en Boyacá.
La situación había llevado al gobernador Carlos Amaya, a cambiar el tono para reclamar que los bloqueos se hagan de manera intermitente: “Tienen derecho a protestar y les estamos garantizando su derecho, pero tienen que abrir unos minutos para permitir el paso de los vehículos que quedan represados, Boyacá no aguanta más pérdidas”. Anunció incluso que si no se daba esa posibilidad, tendría que llegar a utilizarse la fuerza.
Y es que las cifras entregadas por el Puesto de Mando Unificado (PMU), prendieron las alarmas y pusieron en jaque a los manifestantes, tanto en Paipa, como en el Puente de Boyacá: 360.000 litros de leche a punto de perderse, generando pérdidas irreparables para los pequeños productores; 5.800 millones de pesos en pérdidas diarias, 250 camiones con alimentos represados, poniendo en riesgo la seguridad alimentaria; 150 camiones con ganado detenidos, afectando el bienestar animal y el sustento de ganaderos y la amenaza de escases y abastecimiento de combustibles en algunas estaciones de gasolina de Tunja.
Claro que permitieron el paso con la promesa de que a partir de las 2:00 de la tarde se reunirían con la ministra de Ambiente y otros funcionarios del gobierno nacional, pero esa reunión no se dio y generó mucha molestia entre los campesinos parameros, a pesar de que al caer la tarde se supo que realmente la ministra Lena Estrada nunca llegó, porque el presidente le aceptó la renuncia y encargó en el cargo a la polémica Irene Vélez.
La jornada de protesta además obligó además la cancelación de la quinta etapa de la Vuelta a Colombia que estaba prevista para este martes entre Duitama y Tocancipá. También se conoció del traslado de la ceremonia del 7 de agosto al Vichada, pues en el Puente de Boyacá era imposible poderla adelantar con los bloqueos que se están dando en cercanías al llamado Altar de la Patria.
También tuvo que aplazarse el partido de vuelta de la fase 1B de la Copa Colombia entre Patriotas y Once Caldas, que se debía jugar mañana miércoles y ahora se espera la misma decisión para el encuentro entre Chicó y La Equidad, previsto para este jueves a partir de las 8:20 de la noche en Tunja.




