Día sin carro en Bogotá: el ambicioso reto de movilidad que pondrá a prueba a la capital este 5 de febrero

La jornada, que cumple 26 años desde su aprobación por consulta popular, sacará de las calles a más de 1,8 millones de vehículos. Ojo: ni los carros híbridos ni el ‘pico y placa solidario’ se salvarán de la restricción

Agentes civiles de tránsito realizan controles en puntos estratégicos de la ciudad. Incumplir la medida del Día sin Carro acarrea una multa de $633.000 y la inmovilización del vehículo. Foto: Archivo Particular
Agentes civiles de tránsito realizan controles en puntos estratégicos de la ciudad. Incumplir la medida del Día sin Carro acarrea una multa de $633.000 y la inmovilización del vehículo. Foto: Archivo Particular

Bogotá se despierta este jueves bajo un silencio inusual. Desde las 5:00 de la mañana, la capital colombiana dio inicio a una nueva jornada del Día sin Carro y sin Moto, una medida que más allá de ser una restricción de tránsito, se ha convertido en el examen anual de sostenibilidad para una ciudad que busca desesperadamente alternativas al colapso vial y la contaminación.

La administración distrital estima que durante las 16 horas que dura la jornada —hasta las 9:00 p. m.— dejarán de circular cerca de 1.850.000 vehículos particulares y 430.000 motocicletas. El objetivo es claro: reducir en un 57 % las emisiones de material particulado y en un 19 % la huella de carbono que produce la ciudad en un día convencional.

Las reglas del juego: lo que debe saber

A diferencia de años anteriores, la Secretaría de Movilidad ha sido enfática en que los vehículos híbridos y aquellos impulsados por gas no podrán circular. «La prioridad es el transporte cero emisiones», señalaron fuentes del Distrito. De igual forma, quienes pagaron el ‘Pico y placa solidario’ perderán el beneficio durante este jueves, aunque se les repondrá un día al finalizar su contrato.

Quienes decidan desafiar la norma se enfrentarán a sanciones severas. La multa para este 2026 se fijó en $633.000 pesos, además de la inmovilización inmediata del vehículo, lo que sumaría los costos de grúa y patios, un golpe directo al bolsillo de los conductores desprevenidos.

¿Cómo moverse sin morir en el intento?

Para compensar el vacío de los particulares, el sistema TransMilenio operará con el 100 % de su flota reforzada en horas valle, funcionando desde las 4:00 a. m. hasta las 11:00 p. m. Por su parte, el SITP tendrá despachos constantes para cubrir la demanda en los barrios.

Sin embargo, la gran protagonista será la bicicleta. Bogotá habilitará sus 630 kilómetros de ciclorrutas permanentes y dispondrá de tramos adicionales de ciclovía en corredores clave como la Carrera Séptima, la Calle 26 y la Avenida Boyacá. El sistema de Bicicletas Compartidas también reforzó su disponibilidad en las más de 300 estaciones del centro y el norte de la ciudad.

Excepciones a la regla

Pese al rigor de la medida, la ciudad no se detiene por completo. Están autorizados para circular:

  • Vehículos de transporte público y transporte escolar.
  • Vehículos eléctricos (cero emisiones).
  • Carrozas fúnebres y vehículos de emergencia.
  • Motos de servicios de mensajería y domicilios (debidamente identificadas).
  • Vehículos destinados al transporte de personas con discapacidad.

La jornada también servirá como un laboratorio de datos. La Secretaría de Ambiente instalará puntos de control para medir los niveles de ruido y la calidad del aire, esperando que este «respiro» para Bogotá deje lecciones sobre cómo mejorar la movilidad en el futuro próximo.