Con danza, música, artesanía y tradición, el Festival Internacional de la Cultura Campesina (FICC), dio la bienvenida a una versión que exalta el valor del arte y los oficios del campo.

En Iza, con una puesta en escena en la que se enalteció el trabajo de los campesinos y la cultura que construyen desde la ruralidad como identidad de los territorios, se hizo el lanzamiento del evento que según afirmó el gobernador Carlos Amaya, viene tejiendo con hilos de memoria la identidad de la cultura campesina.
Conocido por su práctica en el hilado de lana de oveja, un oficio que, en la mitología, enseñó Bochica a los Muiscas, en este municipio ubicado a media hora de Sogamoso, los saberes de la tejeduría se han mantenido en familias que por generaciones se han encargado mantener viva la tradición, trabajo que ha posicionado a Iza en la industria textil al combinar técnicas ancestrales con la moda sostenible.
Además, el llamado ‘Nido verde de Boyacá’, fue cuna de uno de los compositores más importantes del siglo XX, Francisco Cristancho Camargo. Su obra profundamente arraigada en los pueblos originarios, ha dejado un legado invaluable de identidad cultural al ritmo de bambucos, pasillo y torbellinos.
Y precisamente la jornada estuvo protagonizada por artistas locales como los niños y jóvenes de las Escuelas de Formación Artística de Iza y Ráquira; la declamación del poeta monguiseño José Labriego, hijo del Indio Rómulo, y la interpretación del sogamoseño Juan Pablo Hurtado Mesa, rey del requinto carranguero.
El arte del campo colombiano estuvo bien representado con Los Gaiteros de San Jacinto, esencia y tradición que ha escrito historia durante cinco generaciones a través de la gaita y los tambores; el folclor y la música campesina del llano en las cuerdas del guitarrista Dartagnan y un sentido homenaje al izano Francisco Cristancho al ritmo de las cuerdas del Cuarteto Manolov.
En medio del lanzamiento, el gobernador de Boyacá, Carlos Andrés Amaya, hizo entrega de un reconocimiento especial a dos hilanderas de Iza por mantener vivos los saberes ancestrales de la hilandería y la tejeduría.

Floralba Zambrano Salamanca, fue una de las homenajeadas, por haber dedicado su vida al proceso de transformación de la lana, el tejido en telar horizontal y el perchado, y la elaboración de cobijas y ruanas que comercializaba en la plaza de mercado.
Junto a ella, Tránsito Merchán Carreño, quien además de ser una destacada artesana del oficio del hilado y el tejido en lana, es un símbolo de identidad en la región por su talento en la copla, el canto y la cocina tradicional.
“Este año el FICC abrirá el telón con un desfile inaugural que unirá el talento de los 123 municipios el 2 de octubre en Tunja. Posteriormente, arrancará la estrategia de descentralización con dos caravanas del FICC por 38 municipios, donde artistas nacionales y extranjeros tendrán un espacio de intercambio e inmersión cultural con los cultores y sabedores locales”, dijo Jenny Cupasachoa, la gerente de la versión 52 del Festival.
Y añadió que del 22 de octubre al 2 de noviembre las ocho áreas artísticas se harán presentes en una gran agenda que incluye franja infantil, franja académica y presentaciones culturales en danza, teatro, cinematografía, patrimonio, música, artes plásticas, narración oral y literatura.
De igual manera, en este homenaje a las artes y los oficios del campo, dónde todo nace, llega una nueva edición de la exitosa feria Cosecharte, un espacio familiar donde el campo estará más cerca de la ciudad con el parque temático Finkana, el mercado campesino y una amplia oferta de productos de nuestros emprendedores boyacenses en el sector agroindustrial, de belleza, joyería y textiles, del sector gastronómico con comidas tradicionales, cafés, vinos y pasabocas y del sector turístico.
Y para el cierre, conciertos estelares con artistas como Morat, Marco Antonio Solís y Aleks Syntek, quienes harán vibrar el Estadio la Independencia de Tunja, el 1 y 2 de noviembre.