Encontraron el cuerpo sin vida de la arquitecta tunjana Yudi Castellanos, que había caído a un río en medio de un paseo en el Meta 

Tras dos días de búsqueda, finalmente esta mañana fue hallado el cadáver de Yudi Castellanos, la joven de 23 años que había viajado junto a su familia el jueves pasado a conocer Caño Canoas en el Meta.

Lo que sospechaban todos se confirmó esta mañana. Yudi Alexandra Castellanos Solano estaba muerta en las aguas del río Güejar en La Macarena, sur del departamento del Meta.

Su madre y hermano, quienes estaban con ella habían denunciado y clamado ayuda para adelantar su búsqueda para tratar de encontrarla con vida, luego de que el domingo pasado fuera arrastrada por una corriente por la que transitaba como parte de una excusión de 30 personas que habían partido el jueves desde Bogotá.

Yudi Alexandra había nacido hace 23 años en Tunja, era la menor de los dos hijos de la rectora de un colegio de Ramiriquí Ana Victoria Solano Guío y del trabajador independiente Edgar Castellanos. Había estudiado su primaria en el Liceo Latinoamericano y el bachillerato en el Colegio de Boyacá, era arquitectura de Universidad Santo Tomás, donde también se había especializado en Gerencia de Proyectos de Construcción.

Habían viajado, junto a su madre y su hermano Leonardo, una tía y dos amigas de su madre para integrarse al grupo que salió el jueves de Bogotá para el Meta.

“Ya ayer era nuestro último día del viaje a Caño Canoas, era un sendero. Llegamos a Caño Canoas, habíamos caminado unos 200 metros y había un punto de agua por el que no íbamos a entrar, pero decidimos unirnos, éramos 30 personas, pero cuando llegamos al punto de las tres cascadas, el guía que nos acompañaba, fue por un sitio por el que teníamos que pasar, pero vio que el río estaba muy caudaloso y prefirió devolvernos por el sitio por el que habíamos empezado la caminata”, dijo a EL TIEMPO Leonardo Castellanos, el hermano de la joven desaparecida.

Y continuó su relato el joven diciendo que primero pasaron por el sitio como tres personas incluido un extranjero y que después pasó su hermana, quien justamente le había pedido que le hiciera un video con el celular en ese momento.

“Ella pisó una corriente que la hizo perder el equilibrio y se la llevó, frente a mi mirada porque aunque lo intenté no pude hacer nada, ya que los mismos guías locales no me lo permitieron”, explicó el joven quien reclamó, porque a pesar del peligro, no les dieron ni un chaleco salvavidas, ni un arnés.

Finalmente esta mañana fue ubicado su cadáver que luego de los respectivos actos urgentes como su levantamiento y necropsia, estaría arribando mañana en la noche o el jueves para lo que sería su sepelio entre viernes y sábado con detalles que serán entregados por esta familia residente en el barrio Coservicios de la capital boyacense.