Más mesas de negociación, más bloqueos y más pérdidas, en el tercer día de paro y protestas en Boyacá

En medio de las negociaciones finalizó la tercera jornada de manifestaciones de mineros y habitantes de páramo. También guaqueros se sentaron a la mesa con funcionarios del gobierno nacional.

Encabezados por las ministras de Agricultura y de Ambiente se instaló la mesa de negociación con los habitantes de páramo en inmediaciones del Puente de Boyacá, donde tienen su bloqueo. Foto: Ministerio de Agricultura.

Nunca antes en el departamento de Boyacá se habían tenido tantos funcionarios del orden nacional como este miércoles. Ni en el Paro Nacional Agrario se había visto la cantidad de integrantes del gobierno nacional sentados tratando de negociar.

La primera mesa la instaló el gobernador en la mañana en inmediaciones del Puente de Boyacá y en ella participaron cerca de 25 funcionarios del gobierno Petro, encabezados por las ministras de Agricultura Martha Carvajalino y de Ambiente (e), Irene Vélez, quienes escucharon a los campesinos habitantes de páramos, que han solicitado que no se les retire de sus territorios tras las delimitaciones de las autoridades.

Sin duda que esta mesa que inició pasadas las 10:30 de la mañana, en una carpa instalada por la gobernación a la orilla de la vía en el sitio conocido como la Curva de la Zanahoria centró la atención de la jornada, no solo por la cantidad de funcionarios, sino por las declaraciones dadas por las ministras quienes dejaron ‘sin palabras’ a los manifestantes, pues entraron aceptando absolutamente todas las críticas y les dieron la razón a los manifestantes.

“El presidente Petro lo ha dicho con claridad: respeta la cultura del campesino paramuno y se comprometió con ustedes. Nosotros no queremos sacar a los campesinos del páramo”, les dijo la ministra Carvajalino.

Y añadió que el Gobierno no tiene ningún interés en sacar a los campesinos de su territorio. “Estamos resolviendo un conflicto histórico: la relación entre campesinado y áreas de especial importancia ambiental”.

La Minagricultura aseguró que el acuerdo que debe surgir de esta mesa es claro: proteger al campesinado y a los páramos de Colombia, en una apuesta conjunta por cuidar el territorio, sus suelos y sus aguas. Se puede lograr -recalcó-, una producción sostenible y corregir decisiones.

El gremio minero, que desde las 4:30 de la mañana del lunes mantiene bloqueos en diferentes puntos de los municipios de Sugamuxi y Tundama con el punto principal en Paipa, pide que se garanticen la estabilidad de la actividad minera y la protección de los empleos en el departamento, pero especialmente que cese la persecución y la estigmatización por parte del presidente Gustavo Petro.

El gobernador, quien viajó a Bogotá a reunirse con el ministro de Hacienda, anunció que el Gobierno Nacional autorizó un nuevo giro por 9.000 millones de pesos, los cuales se sumarán a los 5.500 millones de pesos que ya habían girado, para saldar parte de los 26.000 millones de pesos que les adeudan a pequeños productores de carbón, a través de Gensa, la empresa que administra Termopaipa.

Claro que no fueron las únicas que hicieron anuncios: el ministro de Hacienda, Germán Ávila, desmintió los rumores de un posible aumento del IVA al carbón. «Jamás el Ministerio de Hacienda ha planteado subir el IVA y mucho menos para el caso de las actividades mineras en Boyacá.

Otros que se sentaron a dialogar, fueron los del tercer paro, que realmente es el primero que se activó en Boyacá, luego de los operativos adelantados por la Policía en inmediaciones de Coscuez, jurisdicción del municipio de San Pablo de Borbur, donde les quemaron herramientas y accesorios que utilizan en su labor.

Los guaqueros y mineros ancestrales le presentaron un pliego de peticiones a los tres viceministros y demás funcionarios del gobierno nacional en una mesa de trabajo que se instaló pasado el mediodía y que se extendía hasta esta noche logrando desbloquear siete de los nueve puntos que tienen bloqueados para que la empresa Fura Gems pueda acceder al corte de Coscuez, pero todo condicionado a que la próxima semana se revise el avance de su pliego de peticiones.

La Gobernación de Boyacá aseguró que se tenían pérdidas cercanas a los 6.000 millones de pesos por día y que esto está afectando mucho la economía, por lo que les insistió a los manifestantes que se permitan pasos intermitentes tres veces al día para mitigar el represamiento de vehículos y mayores afectaciones.