Multimillonario turco adquiere mina de níquel crucial en Córdoba por 130 millones de dólares

La mañana del 10 de julio de 2025, se confirmó que el empresario turco Robert Yüksel Yildirim, conocido como el «Rey del Cromo», está finalizando la compra de la mina Cerro Matoso, ubicada en el departamento de Córdoba. Esta mina es una de las mayores productoras de ferroníquel del mundo y la operación asciende a 130 millones de dólares, según fuentes oficiales de la operación.

La compañía turca CoreX, liderada por Yüksel Yildirim, busca consolidar su presencia global dentro del sector minero. Con esta adquisición, CoreX amplía su portafolio en países como Venezuela, Kosovo y Costa de Marfil, apuntando a posicionarse como una de las 50 principales empresas del rubro. El actual dueño, la australiana South32, ha justificado la venta como parte de su estrategia de concentración en otros metales como cobre y zinc.

El interés por Cerro Matoso no es casual: su concesión se extiende hasta 2044 y juega un rol estratégico en la transición energética global, gracias a la relevancia del níquel en la manufactura de baterías para automóviles eléctricos y energía renovable.

Analistas como el economista Luis González consideran que esta venta representa una oportunidad clave para que Colombia reflexione sobre su papel en una industria minera limpia y competitiva.

No obstante, la operación también ha generado un debate sobre la política minera nacional. Contrariamente al boom internacional por minerales estratégicos, el Gobierno colombiano aún no ha implementado marcos normativos robustos para regular proyectos de esta envergadura, lo que preocupa a sectores académicos y ambientalistas.

Las críticas apuntan a la necesidad de definir con mayor claridad las reglas del juego para evitar desequilibrios entre crecimiento económico, desarrollo sostenible y protección ambiental.

Finalmente, mientras CoreX se prepara para asumir el control operativo de la mina en los próximos días, grupos sociales y comunidades competidoras han solicitado mayores garantías ambientales y respeto a los derechos locales.

Por su parte, el Ministerio de Minas ha asegurado que hará seguimiento estricto a las nuevas condiciones, aunque aún no se conocen los detalles finales del acuerdo.